Por: Boris Salazar
Qué hacer con la educación en Colombia no es un problema exclusivo ni de los estudiantes universitarios, ni de sus rectores, profesores o padres. Mucho menos de los expertos en educación o de los políticos a quienes tocó en suerte el trámite de un proyecto de ley en el Congreso. Tampoco es tema exclusivo de los asesores presidenciales, de los tecnócratas de Planeación o de los ministerios de Educación y de Hacienda. Es un problema de todos.



